Posted by Monique J. Lemaitre on April 05, 1997 at 17:00:03:
LA LEY REVOLUCIONARIA DE MUJERES DEL EZLN: BREVE ANALISIS DE SU EVOLUCION
En la madrugada del primero de enero de 1994 nacía, en el sureste de
México, en el estado de Chiapas, junto al advenimiento del nuevo año, una
nueva era política para las poblaciones campesinas indígenas y mestizas
del lugar. De acuerdo con Carlos Montemayor: " Podemos decir que el EZLN fue el primer movimiento guerrillero en el México moderno que conquistó, desde el primer día de su aparición, un espacio permanente en los medios de comunicación." Y continúa Montemayor: "El EZLN marcó también una importante diferencia en la historia de los movimientos guerrilleros de México por su capacidad de convocatoria política en varios sectores sociales (...)Otro aspecto distintivo del EZLN (...) ha sido su fuerte vinculación con el obispado de San Cristóbal de las Casas. La presencia política de la iglesia es notabilísima en muchas áreas de esta zona de conflicto". (Montemayor, La Jornada, 9-2-97).
Nace pues una nueva era política en México ese primero de enero del 94, que, de ratificarse en el Congreso de la Union las reformas constitucionales propuestas y aprobadas por dos de las partes (Ejército Zapatista de Liberacion Nacional y Comisión de Concordia y Pacificación [COCOPA]) conformarían un hito histórico para los Derechos Indígenas en el continente americano. Desafortunadamente, el ejecutivo federal optó, en diciembre de 1996 por no avalar su propia firma de los Acuerdos de San Andrés Sacam ch'en de los pobres(Larrainzar), signados por la Delegación Gubernamental y por el EZLN en abril del mismo año. En vez de ello, el ejecutivo federal cambió substancialmente el texto de la COCOPA, lo cual resultó en un rechazo del documento modificado por parte de las comunidades zapatistas.
De acuerdo con Montemayor, y con muchos otros especialistas en el tema, el aspecto indígena es el más relevante de la insurrección del EZLN, de allí que el Presidente Zedillo haya omitido cuidadosamente, durante su segundo informe presidencial, la mención de los Acuerdos sobre Derechos y Cultura Indígena que firmara la representación del gobierno federal con el EZLN en San Andrés Larráinzar en abril de 1966. Y continúa el mismo historiador más adelante:
Si no hubiera ocurrido en los países de la Europa del Este la debacle del llamado socialismo real, las propuestas del EZLN se hubieran situado en la vanguardia socialista; ahora, son de orientación indígena. Desde el gobierno federal y los gobiernos regionales seguimos desconociendo (o mejor, queriendo desconocer) que la capacidad de rebelión, de resistencia y de organización de los grupos indígenas ha sido más que evidente y constante a lo largo de por lo menos cinco siglos. Sus organizaciones campesinas son capaces de defenderse en términos legales, de dialogar en términos de agrupaciones regionales o nacionales, pero capaces también de defenderse con violencia cuando a ello se les obliga. (Monyemayor, La Jornada Semanal, 9-2-97).
¿Cuál ha sido entonces el papel de las mujeres zapatistas, las combatientes y las que conforman las bases de apoyo en este movimiento nacional e internacional (como punto de encuentro de todos los movimientos que luchan en contra del neoliberalismo, o sea por la humanidad) que es el EZLN?
En su entrevista a la Comandanta Ramona, publicada en la "Doble
Jornada" del 7 de marzo de 1994, y titulada "No nos dejen solas", las
periodistas Matilde Perez U y Laura Castellanos escriben que: "(...)las
mujeres fueron protagonistas invisibles de los acontecimientos que
trascendieron las fronteras del país. En ese momento no se supo (...)
que una de ellas (la Mayor Ana María) fue la responsable de la toma de la segunda ciudad en importancia de Chiapas, cuyo operativo se consideró por el EZLN un éxito porque no se registraron perdidas humanas".
Otras tres mujeres, la capitana Elisa, la teniente Azucena y la insurgente María participaron en la toma de la ciudad de Ocosingo en donde el estallido de una granada hirió en la espalda a la capitana Elisa:
Mi mando me dijo que con mi gente llegara al mercado. Allí fue donde los
federales empezaron a disparar y no sotros contestamos. Estuvimos apersonados ahí. Yo sólo quería defenderme, no me interesaba si ahí me moría. Me sacaron y duré un mes en lo que me curaban. Me operaron y trataron de sacarme la esquirla, pero no salió. (La palabra..., volumen II, p. 147).
"Casada a sus 18 años con un insurgente, de cabello largo y estatura apenas superior al metro, a la teniente Azucena no le interesa tener hijos si la situación de miseria continúa como hasta ahora (...). La insurgente María platica de la batalla tras mes y medio de convalescencia (...). María tiene veinte años. En su rostro serio resaltan sus ojos rasgados. Su voz es casi un susurro: "No me importa si me hieren o si muero, para éso estamos pues. Lo que sé es que lospobres estamos muy jodidos y tenemos que hacer ésto, levantarnos en armas para que nos hagan caso.'" (La palabra..., volumen II, pp. 147-148).
Las mujeres conforman la tercera parte de las fuerzas combatientes
del EZLN, movimiento al que están excepcionalmente integradas. Existe
además un grupo mucho más numeroso de mujeres zapatistas que pertenecen a las bases de apoyo del EZLN . La rebelión zapatista podría difícilmente explicarse sin tomar seriamente en cuenta la naturaleza genérica de muchos de los cambios materiales que se han dado en la llamada Zona Zapatista de Chiapas durante la última generación. De no haberse encontrado una formula para movilizar a las mujeres, y de no haber tenido éstas fuertes razones para hacerlo, es muy posible que la rebelión zapatista no habría tenido lugar.
¿Qué motivó a estas mujeres tzeltales, tzotziles, tojolabales, choles y Mam a dejar sus comunidades para empuñar las armas al lado de sus compañeros revolucionarios?
La lucha por la igualdad de los derechos de la mujer en la zona
zapatista de Chiapas se debe obviamente al tipo de igualitarismo
promovido entre los miembros del EZLN, igualitarismo que atrajo en un
principio a las mujeres combatientes, así como a las presiones que esas mismas
combatientes, una vez incorporadas al ejército zapatista , supieron ejercer frente a
sus compañeros primero, y frente a los hombres de las comunidades que
conforman las bases de apoyo del EZLN, después.
Escuchemos lo que las mujeres combatientes nos dicen para explicar su integración al EZLN. Habla Ana María, mayor de infantería de 26 años de edad:
Yo soy insurgente. He dedicado toda mi vida y tiempo a la causa. Es una historia muy larga. Desde los ocho años yo participaba en luchas pacíficas, en marchas, en mítines. Mi familia es gente luchadora que siempre ha estado organizándose para tener una vida digna, pero nunca lo logramos por esta vía.
Estábamos en una organización-no dice cual-con otras personas, con otros pueblos. Allí ibamos todos, también los hijos y es así como fuimos tomando conciencia de que con luchas pacíficas no ibamos a lograr nada. Esto ha sido así durante años y años. Mi familia, antes de nacer yo ya estaba luchando.
(Al EZLN) llegué desde muy jovencita; tenía 14 años cuando entré en la lucha. Al principio eramos sólo dos mujeres de las 8 o 10 personas que hace más de diez años empezamos el movimiento. Muchas de las mujeres que han entrado al EZLN han llegado sin avisar a sus familias.
Yo cuando salí de mi casa y me enteré de que existía una organización armada, me decidí y me dije ¡Yo también voy a tomar las armas! porque uno de mis hermanos ya estaba; pero mis papás, la mayoría de mi familia no sabía nada. Entonces salí huyendo de mi casa y fui a buscar a miscompañeros para poder integrarme también y así pasé muchos años aprendiendo y participando en esto sin que mi familia se diera cuenta. Esto ha pasado en muchos lugares, en muchas familias.
Allí mi hermano y yo aprendimos las primeras letras y a hablar castilla. Después nos enseñaron tácticas de combate y política para poder hablar con el pueblo y explicarle nuestra causa. Pedimos tierra y el gobierno no la daba, entonces empezaron las tomas y la respuesta era la represión. Entonces nos dijimos "si a la buena no dan, entonces a la mala", la tomamos y empezamos a armarnos.
Las mujeres fueron entrando porque veían nuestra presencia dentro del ejército; entonces las mujeres de los pueblos empezaron a instruir a sus hijas, hermanas, nietas y les decían "es mejor agarrar un arma, es mejor pelear"
Al trabajo de concientización política y social al que se refiere la Mayor Ana María también se refiere el Subcomandante Marcos en uno de sus múltiples comunicados a la prensa nacional e internacional:
Susana, tzotzil, está enojada. Hace rato la burlaban porque, dicen los demás del CCRI (Comité Clandestino Revolucionario Indígena), ella tuvo la culpa del primer alzamiento del EZLN, en marzo de 1993. "Estoy brava", me dice. Yo, mientras averiguo de qué se trata, me protejo tras una roca. "Los compañeros dicen que por mi culpa se alzaron los zapatistas el año pasado." Yo me empiezo a acercar cauteloso. Después de un rato descubro de qué se trata: En marzo de 1993 los compañeros discutían lo que después serían las Leyes Revolucionarias". A Susana le tocó recorrer decenas de comunidades para hablar con los grupos de mujeres y sacar así, de su pensamiento, la "Ley de Mujeres". Cuando se reunió el CCRI a votar las leyes, fueron pasando una a una las comisiones de justicia, ley agraria, impuestos de guerra, derechos y obligaciones de los pueblos en lucha, y la de mujeres. A Susana le tocó leer las propuestas que había juntado del pensamiento de miles de mujeres indígenas. Empezó a leer y, conforme avanzaba en la lectura, la asamblea del CCRI se notaba más y más inquieta. Se escuchaban rumores y comentarios. En Chol, tzeltal, tzotzil, tojolabal, mam, zoque y "castilla", los comentarios saltaban de un lado a otro. Susana no se arredró y siguió embistiendo contra todo y contra todos: "Queremos que no nos obliguen a casarnos con el que no queremos. Queremos tener los hijos que queramos y podamos cuidar. Queremos derecho a tener cargo en la comunidad. Queremos derecho a decir nuestra palabra y que se respete. Queremos derecho a estudiar y hasta de ser choferes". Así siguió hasta que terminó. Al final dejó un silencio pesado. Las "Leyes de Mujeres" que acababa de leer Susana significaban, para las comunidades indígenas, una verdadera revolución. Las responsables mujeres estaban todavía recibiendo la traducción, en sus dialectos, de lo dicho por Susana. Los varones se miraban unos a otros, nerviosos, inquietos. De pronto, casi simultaneamente las traductoras acabaron y, en un movimiento que se fue agregando, las compañeras responsables empezaron a aplaudir y hablar entre ellas. Ni qué decir que las leyes de mujeres fueron aprobadas por unanimidad. Algun responsable tzeltal comentó: "Lo bueno es que mi mujer no entiende español, que si no..." Una insurgente, tzotzil y con grado de mayor de infantería, se le va encima: "Te chingaste porque lo vamos a traducir en todos los dialectos". El compañero baja la mirada. Las responsables mujeres están cantando, los varones se rascan la cabeza. Yo, prudentemente declaro un receso. Esa es la historia que, según me dice Susana ahora, salió cuando alguien del CCRI leyó una nota periodística que señalaba que la pruebade que el EZLN no era auténticamente indígena es que no podía ser que los indígenas se hubieran puesto de acuerdo en iniciar su alzamiento el primero de enero. Alguno, en broma, dijo que no era el primer alzamiento, que el primero había sido en marzo de 1993. Bromearon a Susana y ésta se retiró con un contundente "váyanse a la chingada" y algo más en tzotzil que nadie se atrevió a traducir. Esa es la verdad: el primer alzamiento del EZLN fue en marzo de 1993 y lo encabezaron las mujeres zapatistas. No hubo bajas y ganaron. Cosas de estas tierras.
En otra entrevista, ésta de Gaspar Morquecho, que originalmente apareció en La Jornada del 19 de enero de 1994: "Elisa, Laura, Leonel y un Miliciano", Laura, una mujer tzeltal de 21 años abunda:
Yo nací en mi pueblo, crecí en la comunidad y pude estudiar hasta cuarto año de primaria; era muy chica cuando me enteré del EZLN, trabajaba la tierra con las mujeres con las que nos juntábamos para producir algo de comida. Ahí empezó la plática donde entendimos la miseria y por qué no podemos vivir mejor; ahí me reclutaron. Llegaban asesores para el estudio y entendimos y avanzamos (...)Yo me inicié por conciencia, para pelear a favor de los pobres, pues no está bien que se sigan muriendo los niños. Participé en los combates de Ocosingo y cuando llegó el enemigo sentí mucho coraje, ganas de matar, gritar con coraje y darles para que se humillen como ellos nos han humillado a nosotros por tanto tiempo.
Laura se casó en la montaña y como las demás mujeres combatientes no tiene hijos para poder estar en la lucha, y usa anticonceptivos. Según ella las parejas se unen sin ceremonia alguna y solamente tienen que informar al mando "para que todos sus compañeros estén enterados". Explicó que en el EZLN hombres y mujeres combaten por igual,"estamos revueltos y no tenemos problemas con los hombres, nos tratan como compañeras y hay un respeto parejo de todos y compartimos todos los trabajos". (La palabra..., p. 93)
Por su parte, la comandanta Elisa explica así su integración a las fuerzas zapatistas:
Vi cómo vive mi familia, de pura pobreza, y nos organizamos para hacer la guerra, para vivir mejor. Luchamos por los diez puntos: tierra, trabajo, techo, educación y pan dignos, por la libertad, democracia, paz, justicia y libertad.
Queremos una vida mejor y por eso me integré al EZLN; por eso si los campesinos no se organizan es muy duro para que consigan algo. Yo le quiero decir a la gente, a los pobres de México, que se unan para luchar, que nos ayuden. Nosotros luchamos para la gente pobre, para que viva mejor, que se unan para hacer juntos la guerra para vivir mejor". (La palabra..., p. 94)
Y así podriamos seguir citando a las oficiales Elisa, Matilde, Irma y a tantas más. Ramona (tzotzil) es la única mujer del CCRI (Comité Clandestino Revolucionario Indígena). Los demás miembros de la Comandancia son los comandantes Moisés, Javier, David, Isaac y Felipe. En unaentrevista que les hicieran Blanche Petrich y Elio Henríquez de La Jornada el 3 y 4 de febrero de 1994, se dice que Ramona es monolingüe en Tzotzil, pero se vió durante el Diálogo en la Catedral de San Cristóbal que no lo era en realidad. Yo tuve la oportunidad de visitarla, en enero de este año, en la casa de seguridad en donde convalece de su transplante de riñón y conversamos en "castilla" pues mi tzotzil es totalmente inexistente, o sea que en realidad Ramona es bilingüe aunque no tenga en castellano la fluidez que obviamente tiene en su lengua materna. Ramona, con unicamente treinta años de vida, es una de las veteranas luchadoras del EZLN. Diminuta de estatura y aparentemente frágil físicamente, debido a su larga enfermedad, ha sido calificada por el Subcomandante Marcos como la más radical de todos los combatientes zapatistas de ambos sexos. En la entrevista arriba mencionada que le hicieran Blanche Petrich y Elio Henriquez, Ramona responde (en tzotzil-otra compañera zapatista traduce-) a la pregunta: "¿Por qué han participado hombres, mujeres y niños en la organización revolucionaria?":
-Porque las mujeres también están viviendo en una situación más difícil, porque las mujeres, las mujeres son ellas que están más explotadas, oprimidas fuertemente todavía. ¿Por qué? Porque las mujeres desde hace tantos años, pos desde hace 500 años, no tienen sus derechos de hablar, de participar en una asamblea.
No tienen derecho de tener educación ni hablar ante el público ni tener algún cargo en su pueblo. No. Las mujeres totalmente está oprimida y explotada.
Levantamos tres de la mañana a preparar maíz y de ahí no tenemos descanso hasta que todos ya durmieron. Y si falta comida, nosotros damos nuestra tortilla al hijos, al marido.
Nosotros exigimos que seamos respetados de veras como indígenas. Nosotros también tenemos derechos. Que se acaben todas las discriminaciones, que respeten, pues, nuestros derechos, que tengamos participación como pueblo, como estado, como país, porque nos han dejado así muchos de nuestros gobernantes cuando los ricos nos han dejado así como escalera.
Y mi mensaje, que como las compañeras mujeres están explotadas sienten como que no están tomadas en cuenta ellas, como que sienten que están muy explotadas, que ya se decidan a levantar el arma, como zapatista". (La palabra..., p. 142).
En el Pliego de Demanda del Comunicado del CCRI-CG del 1ero de marzo de 1994 presentado en la mesa del diálogo de las Jornadas por la paz y la reconciliación en Chiapas leemos en la vigésima novena demanda.-Petición de las mujeres indígenas:
Nosotras, las mujeres campesinas indígenas, pedimos la solución inmediata de nuestras necesidades urgentes, a las que el gobierno nunca ha dado solución:
a).-Clínicas de partos con ginecólogos para que las mujeres campesinas reciban la atención médica necesaria.
b).-Que se construyan guarderías de niños en las comunidades.
c).-Pedimos al gobierno que mande alimentos suficientes para los niños en todas lascomunidades rurales como leche, maicena, arroz, maíz, soya, aceite, frijol,queso, huevos, azúcar, sopa, avena, etc.
d).-Que se construyan cocinas y comedores para los niños en las comunidades, que cuenten con todos los servicios.
e).-Que se pongan molinos de nixtamal y tortillerías en las comunidades, dependiendo del número de familias que tengan.
f).-Que nos den proyectos de granjas de pollos, conejos, borregos, puercos, etcétera, y que cuenten con asesoría técnica y médicos veterinarios.
g).-Pedimos proyectos de panadería que cuenten con hornos y materiales.
h).-Queremos que se construyan talleres de artesanías que cuenten con maquinaria y materias primas.
i),-Para la artesanía, que haya mercados en donde puedan venderse con precio justo.
j).-Que se construyan escuelas donde puedan recibir capacitación técnica las mujeres.
k).- Que haya escuelas de preescolar y maternal en las comunidades rurales, donde los niños puedan divertirse y crecer sanos moral y físicamente.
l).-Que como mujeres tengamos transportes suficientes para transladarnos y para transportar nuestros productos de los diferentes proyectos que tengamos. (La palabra...p. 268)
Además, la "Ley Revolucionaria de Mujeres" del EZLN publicada en el periódico zapatista "El Despertador Mexicano" fue distribuida en todas las poblaciones tomadas por el EZLN la madrugada del 1ero de enero de 1994 y dice así:
En su justa lucha por la liberación de nuestro pueblo, el EZLN incorpora a las mujeres en la lucha revolucionaria sin importar su raza, credo, color o filiación política, con el único requisito de hacer suyas las demandas del pueblo explotado y su compromiso a cumplir las leyes y reglamentos de la revolución. Además, tomando en cuenta la situación de la mujer trabajadora en México, se incorporan sus justas demandas de igualdad y justicia en la siguiente LEY REVOLUCIONARIA DE MUJERES:
Primero.- Las mujeres, sin importar su raza, credo, color o filiación política, tienen derecho a participar en la lucha revolucionaria en el lugar y grado que su voluntad y capacidad determinen.
Segundo.- Las mujeres tienen derecho de trabajar y recibir un salario justo.
Tercero.- Las mujeres tienen derecho a decidir el número de hijos que pueden tener y cuidar.
Cuarto.- Las mujeres tienen derecho a participar en los asuntos de la comunidad y tener cargo si son elegidas libre y democráticamente.
Quinto.- Las mujeres y sus hijos tienen derecho a atención primaria en su salud y alimentación.
Sexto.- Las mujeres tienen derecho a la educación.
Séptimo.- Las mujeres tienen derecho a elegir su pareja y a no ser obligadas por la fuerza a contraer matrimonio.
Octavo.- Ninguna mujer podrá ser golpeada o maltratada físicamente ni por familiares ni por extraños. Los delitos de intento de violación o violación serán castigados severamente.
Noveno.- Las mujeres podrán ocupar cargos de dirección en la organización y tener grados militares en las fuerzas armadas revolucionarias.
Décimo.- Las mujeres tendrán todos los derechos y obligaciones que señalan las leyes y reglamentos revolucionarios.
Quizás sea éste el lugar apropiado para recordar brevemente que en Chiapas, un estado que cuenta con el 3% de la población total de México y provee el 54% de su fuerza hidroléctica así como el 13% de su maíz, aproximadamente el 70% de las comunidades indígenas no tienen ni agua potable ni electricidad, más de 8.5 mujeres de cada 10,000 son víctimas de muerte por parto, el 80% de las mujeres indígenas no tienen acceso a contraceptivos (aún cuando ésto esté cambiando rápidamente en la zona zapatista), y en donde en muchas comunidades no-zapatistas las jovenes casaderas son aún "vendidas" a su futuro cónyugue por sus padres u obligadas a casarse contra su voluntad por medio del rapto. También el porcentaje de mujeres monolingües en una de las cinco lenguas mayenses que se hablan en el estado es significativamente más elevado que el de los hombres, como lo es su analfabetismo. En Chiapas, durante siglos, las mujeres indígenas han vivido bajo el férreo control de padres, hermanos y esposos, víctimas de malnutrición en su gran mayoría y siempre en peligro de morir debido a complicaciones de parto menores, tuberculosis, o enfermedades curables.
La historia de la despenalizacion del aborto en su modalidad de planificación familiar por parte del entonces gobernador de Chiapas José Patrocinio González Garrido en 1990 y de sus subsecuente propuesta de abrogacion en 1994 por el gobernador sustituto Javier López Moreno es demasiado larga para incluirla aquí en detalle dentro de los contextos políticos que motivaron ambos su aceptación y su rechazo. Cabría, sin embargo mencionar la controversia que la supuesta postura del EZLN frente a la posible abrogación de la ley sucitó en ciertos medios feministas mexicanos.
De acuerdo con Marta Lamas:
En Chiapas se discute la penalización del aborto en el nuevo Código Penal con un telón de fondo propicio a las intransigencias: la influencia de la iglesia católica sobre el EZLN y la atrasadaposición de Samuel Ruiz respecto al aborto. Aunque el EZLN volcó en su Ley Revolucionaria de Mujeres diez puntos que ofrecían un atisbo de lo que parecía un proceso interesante-la lucha por demandas específicas de las indígenas al interior del EZLN-estos puntos han quedado soslayados debido al fortalecimiento de la postura tradicional católica.
El punto tercero de dicha Ley decía: Las mujeres tienen el derecho a decidir el número de hijos que pueden tener y cuidar. Todos sabemos, con la experiencia del artículo 4o. Constitucional, que para darle vigencia real a ese derecho se requieren condiciones de educación sexual, acceso a anticonceptivos, ausencia de esterilizaciones no voluntarias y, sobre todo, posibilidad de interrumpir embarazos no deseado. De allí que la formulación del tercer punto de la "Ley de Mujeres" contradiga la demanda actual del EZLN: penalización del aborto (La Jornada, 24 de abril). (¿Chiapas: Y las mujeres? pp. 139-140)
Vale la pena citar un largo segmento de la respuesta del Subcomandante Marcos a la compañera Marta Lamas:
(...)Bueno, el punto tercero de la Ley Revolucionaria de Mujeres no "decía", sino que DICE y así se aplica en nuestros territorios y dentro de las comunidades y unidades militares zapatistas. El EZLN en ningún momento ha demandado la penalización del aborto, no hemos presentado proyecto alguno de reforma del código Penal estatal ni hemos tenido participación alguna en la discusión de las reformas en curso. Nuestra demanda, respecto al código Penal de Chiapas dice:
"VIGESIMOSEPTIMO . Que se quite el código penal del estado de Chiapas porque no nos deja organizarnos más que con las armas porque toda lucha legal y pacífica la castigan y reprimen." Está claro que nuestra demanda de reforma del código penal se refiere a la falta de garantías políticas, ¿o no? (...)
2. El artículo, en el primer párrafo dice: "La influencia de la iglesia católica sobre el EZLN...", y se argumenta que es esta "influencia" la que provoca la "demanda actual del EZLN". Lo lamento, la Iglesia Católica no tiene influencia alguna sobre el EZLN. Lo pueden constatar los propios miembros de la jerarquía católica, incluso de la diócesis de San Cristóbal, y puede usted venir a hablar con Ramona, Susana o Ana María, miembros del CCRI-CG del EZLN o combatientes para verificarlo. (...)
P.D. Por cierto, acá las indígenas sí abortan y no por elección propia. "Desnutrición crónica", dicen las estadísticas.
P.D. Dicen las compañeras que no piden clínicas de abortos porque ni siquiera tienen de partos, y que subir las lomas cargando un tercio de leña es algo que ningún código penal toma en cuenta ("ni algún artículo periodístico", agrego yo). (Chiapas: ¿Y las mujeres qué?, pp. 144-145).
Otras voces feministas han discutido las dificultades inherentes en todo diálogo sobre derechos de la mujer con una organización militar como el EZLN; sin embargo, lo cierto es que, por más deficientes que sean los espacios que este grupo revolucionario les haya abierto a las mujeres, se trata sin lugar a dudas de espacios reales anteriormente inexistentes. Tampoco debemos olvidar que las multiples causas que llevaron a la rebelión zapatista también promovieron cambios fundamentales en las relaciones de género en el seno mismo de las comunidades de la ahorallamada zona de conflicto en Chiapas, cambios que contribuyeron a su vez a la insurrección.
Lo cierto es, como lo anota Karen Kampwirth (op.cit.), que sin los cambios que han estado ocurriendo durante los ultimos quince años en las vidas tradicionalmente extremadamente restringidas de las mujeres indígenas de las comunidades zapatistas de Chiapas, esas mismas mujeres no formarían hoy día la tercera parte de las fuerzas zapatistas. La rebelión zapatista no puede explicarse sin la abregación por el ex-presidente de la República Carlos Salinas de Gortari del artículo 27 de la Constitución mexicana, que clausura toda esperanza de reforma agraria en México, o sin el acompañamiento de miembros de la teología de la liberación católica durante la colonización de la Selva Lacandona, pero tampoco puede explicarse sin el movimiento feminista sui-generis de las mujeres zapatistas.
El EZLN ha cambiado las vidas de muchas mujeres en Chiapas y en el resto de la República mexicana. Ha servido de elemento de unificación entre grupos de mujeres tradicionalmente separadas por las diferentes clases sociales a las cuales pertenecen. La presencia pública de mujeres zapatistas en puestos de autoridad dentro del movimiento ha servido de ejemplo para aquellas que valuan la igualdad en todas sus formas y que se han unido al doble grito de la comandanta Ramona "Nunca más un México sin nosotros" (los indígenas) y "Nunca más un México sin nosotras" (las mujeres).
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Dra. Monique J. Lemaître León
Department of Foreign Languages
and Literatures
Northern Illinois University
DeKalb, Illinois 60115
(815)758-3280
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